Vamos con una clase cortita de historia: el nombre Lamine es una variante moderna del nombre árabe “Al-Amin”, uno de los títulos honoríficos de Mahoma, el profeta. Esta variación reciente cuenta con enorme popularidad en las regiones musulmanas de África, sobre todo en aquellas que en algún momento formaron parte del imperio francés (Senegal, Mali, Mauritania, Guinea Conakry, Costa de Marfil o Burkina Faso, entre otras).
“Al-Amin” se divide en el artículo “Al” (que significa el/la) y “Amin”, un adjetivo que se utiliza para describir a personas leales, pero también para caracterizar a aquellas que tienen confianza en sí mismas o a las que se les puede confiar algo sin temor a la traición.
Lamine Camara es, como futbolista, la realización de esa descripción. Un futbolista sobre el que depositar no sólo la organización de un equipo sino también una ristra de tareas que de igual manera son diferentes e importantes.

El camino de Lamine Camara hasta la élite sigue los pases de compatriotas ilustres y compañeros de selección como Mané o Pape Matar Sarr. Destacan en sus ciudades natales, la academia de enorme prestigio Generation Foot les forma y les da visibilidad y su colaboración con el FC Metz francés les hace llegar a Europa.
Desde su temporada de debut en Ligue 1 con el Metz en la temporada 23/24, Camara ha evolucionado no solo física sino también tácticamente en uno de los mejores mediocentros de la Ligue 1. Tanto que hoy vamos a hablar de qué gran club podría firmarlo este verano cuando, con toda previsión, salga del AS Monaco.
A través de este radar, que compara sus dos últimas temporadas con los mediocentros de las cinco grandes ligas en la temporada actual, comprobamos cómo Lamine Camara ha ido conformando un perfil muy completo, a pesar de todavía bailar entre la posición de ‘6’ y la de ‘8’.
Con Pocognoli, que llegó al club en octubre, ha tenido un rol más ligado a la llegada y a recorrer el campo de área a área, mientras que la temporada pasada, bajo las órdenes de Hutter, su participación estuvo más relacionada con tareas de construcción y de organización.

Defensivamente ha aumentado de manera notable su volumen de tackles intentados y también su eficiencia en estas acciones.
Antes se imponía en 6 de cada 10 veces que un rival intentaba regatearle y ahora lo hace en 8 de cada 10, una cifra que ya le sitúa por encima de la media de los mediocentros de la Ligue 1.
El aumento en intercepciones con respecto a la temporada pasada es casi del doble (1.24 vs 0.75) y nos habla de un futbolista que está interpretando la faceta defensiva mejor que nunca. Una faceta, sobre todo en lo relacionado con defender el espacio, que se podría argumentar que era la mayor de sus flaquezas.
En términos ofensivos, de participación en posesión y organización del juego, se ha mantenido más o menos igual, sin grandes cambios. Es decir, con rendimientos muy notables en pases progresivos, retención de balón y peso asumido dentro de su equipo en la construcción del juego. Todo ello siendo, además, uno de los mejores futbolistas de la Ligue 1 bajo presión.

En definitiva, Camara es un futbolista que cumple con buena nota en facetas muy diversas: siempre ha mostrado capacidad física y técnica para recorrer terreno en transición (con y sin balón) pero ahora ha ganado poso. Tranquilidad para gestionar posesiones y dirigir a su equipo y también para leer las situaciones defensivas y elegir cuándo debe aguantar y proteger el espacio y cuándo debe ser agresivo.
Por lo tanto, exploradas las virtudes y defectos de nuestro protagonista, vamos a ver qué encaje podría tener en tres equipos que creemos que harían bien considerando su fichaje de cara al verano.
Liverpool: una dosis necesaria de juventud y energía
El Liverpool tendrá que afrontar un verano importante, como el del año pasado, pero sin el colchón de seguridad consecuencia de ser el vigente campeón de Inglaterra.
Primera en la lista de tareas estará la búsqueda de un reemplazo para Mo Salah y después una alternativa de nivel para el centro del campo, que ha visto como su rendimiento decayó esta temporada.
Gravenberch es el más joven de los mediocentros de la plantilla y un fijo en los planes de Slot, igual que Dominik Szoboszlai, pero Curtis Jones (2001) ha jugado únicamente el 54% de los minutos y es probable que el ritmo de la Premier League esté comenzando a pasarle por encima a Alexis MacAllister (1998).

El argentino y el senegalés son futbolistas que pisan las mismas zonas pero intervienen de manera diferente. MacAllister se mueve mucho más entre líneas y por delante del balón, mientras que Camara es más propenso a acercarse más al balón o a superar al poseedor para recibir llegando desde detrás.
Con el balón en los pies, el argentino es más pausado y un punto más seguro en espacios cerrados, pero Camara aportaría al Liverpool habilidad para imponerse en los duelos y para ganar faltas, resistiendo el contacto del adversario, y mayor verticalidad en el pase para progresar y llevar el balón rápido hacia los puntas, algo que caracteriza al juego de Slot.
Mac Allister, en su versión actual, es un cromo que el Liverpool tiene repetido en fondo, aunque no en forma, con Szoboszlai y Wirtz. Tres futbolistas que llegan al área, conectan, disparan y asisten.

Lamine Camara aportaría un nexo de conexión con los atacantes desde una altura más retrasada, pero también piernas para defender en transición junto a Gravenberch, un acompañante para el holandés que el Liverpool ha echado en falta.
Con un cuarteto formado por Gravenberch, Jones, Camara y Szoboszlai, Slot tendría un medio del campo de enorme capacidad física y también técnica. Sumamos a Jones porque, de permanecer en el club en el que se formó, el Liverpool estaría quedándose con el 4º mediocentro de la Premier League que más pases entre líneas completa y al 3º que más defensas supera con sus pases por partido.
Otra cosa es que Curtis Jones quiera permanecer en el club después de la cuarta temporada consecutiva como red en la que no pasa del 60% de minutos jugados en Premier League.

Real Madrid: alguien tiene que gestionar el medio del campo
Lamine Camara no es Rodri ni Enzo Fernández, jugadores que supuestamente han interesado o interesan en la casa blanca. Sería una opción más improbable.
Sin embargo, con el crecimiento de Tchouameni, con el que podría encajar bastante bien, la pérdida de relevancia de Camavinga y los más que habituales minutos de Valverde en el lateral derecho, el senegalés podría ser un perfil complementario para organizar el juego y, sobre todo, no demasiado caro con el que reforzar esa posición.
Para nuestra comparación hemos realizado un ejercicio de normalización con el que comparar de manera más efectiva a los mediocentros del Madrid con Lamine Camara: dividiendo sus métricas de pase por cada 100 pases. Así eliminamos el factor Real Madrid (mucha posesión y más oportunidades para sumar pases y volumen).

En términos de volumen el senegalés es un futbolista intervencionista, tanto para pasar en corto como para pasar en largo, pero también es vertical. No pasa para sumar toques y sentirse partícipe, sino para tener efecto en el equipo.
Su habilidad para el pase progresivo es su cualidad más llamativa a día de hoy. Es notoria tanto en frecuencia (23.3 pases progresivos por cada 100 pases) como en eficacia (27% de sus pases progresivos son exitosos, solo por detras de Tchouameni).
También en peligro, aunque no tenga tanta relevancia en el último tercio (solo Tchouameni completa menos pases en el último tercio). Sus envíos son venenosos y solo Arda Güler, uno de los jugadores más agresivos con balón de Europa, genera más peligro esperado por cada 100 pases.
Si el Madrid apostase por Camara, Camavinga sería su competidor más directo. Al francés le ha costado tener peso con el balón y no ha demostrado poder organizar al equipo con la pelota.
El senegalés asume, cuando está sobre el verde, el 11.8% de las progresiones de balón del Monaco en campo rival. Ninguno de los mediocentros del Monaco llega al 11%. En cambio, Camavinga asume el 11.2% pero hay dos futbolistas más que pasan del 11% (Tchouameni - 11.7%, Bellingham - 11.2%).
El problema actual de Lamine Camara y lo que le impide no ser un fijo en las quinielas para ocupar ese rol de organizador es su precisión. Su voluntad para ser vertical le lleva, en muchos casos, a asumir riesgos.
En la imagen de abajo lo estamos comparando con los mediocentros del Real Madrid, es decir, con los que deberían ser varios de los mejores del mundo en un equipo que no arriesga tanto como el Monaco. Y se nota.

Sus cifras son bajas en comparación pero Lamine Camara sigue estando por encima del 60% de los mediocentros de las cinco grandes ligas en términos de seguridad en el pase y de retención de balón.
Su voluntad de arriesgar en zonas donde hacerlo es potencialmente beneficioso le lleva a tener porcentajes de acierto inferiores a los de los mediocentros del Real Madrid en pases completados en juego al área o al último tercio. Ahí están las cuestiones realmente preocupantes para Camara porque al menos un 65% de los mediocentros de las cinco grandes ligas son mejores que él en cada una de esas dos métricas.
Camara podría ser una opción espectacular para el Madrid a un coste aceptable si consiguiera pulir estos detalles. De todas formas, ya es una opción a considerar, a pesar de no ser el galáctico que quizá el club blanco busque este verano para la posición de mediocentro.

Inter Milan: un director de juego para el post Calhanoglu
Se sabía desde hace meses que el Inter iba a ser campeón de Italia. Su plantilla, aunque carente de estrellas de primer nivel, es la mejor de Italia, pero también una de las más viejas. La eliminación sonrojante ante el Bodo Glimt abrió la herida y dio pie a la cuestión del rejuvenecimiento necesario de la plantilla: ¿hacia dónde debe apuntar el Inter en este proceso?
Cuatro de los cinco mediocentros del Inter con más minutos disputados esta temporada superan los 29 años de edad. Tres superan la treintena. En verano, la planificación estuvo claramente enfocada hacia aumentar la capacidad física del medio del campo.
Para ello se firmó a Petar Sucic, que tiene actualmente el 7º Score de rendimiento físico más alto entre los mediocentros de la Serie A (116 posibles), y a Andy Diouf, otro futbolista de enorme potencia y zancada, cuyo nivel físico en la Ligue 1 pasada sería superior al rendimiento físico del mediocentro promedio en Serie A este año.
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Sin embargo, mientras el primero ha ido sumando minutos de peso, Diouf apenas ha disputado un puñado de minutos. Ya hay medios en Italia anunciando que en el Inter se plantean un cambio de posición que le lleve del medio al carril.
Teóricamente, ambos eran dos perfiles ofensivos que vendrían a sustituir a Zielinski y a Mkhytarian. Sin embargo, con ese intercambio el Inter gana presencia e ida y vuelta, pero pierde pase y control.
¡Ya lo habéis adivinado!
Aquí es donde entra Lamine Camara, cuya candidatura para ser el vice-Calhanoglu os presento hoy. No porque sean el mismo tipo de futbolista, ni mucho menos, ni porque estén al mismo nivel. Pero hay similitudes reales.
El turco se ha convertido en uno de los mejores pasadores del fútbol mundial. Camara, de seguir creciendo, podría alcanzar un techo similar. Además, la capacidad física del senegalés sería un plus con el que no cuenta Calhanoglu a la hora de cubrir terreno, defender los costados para proteger las subidas de los carrileros y ser el tercer hombre en esas situaciones que el Inter tanto repite.
De llegar al Inter, Camara debe mejorar sus ya decentes números bajo presión. El Inter es el segundo equipo de la Serie A que más pases realiza bajo presión y bajo presión fuerte (174.2 por partido) y es el tercero que mayor porcentaje de éxito tiene con un 85.93%. Se le va a exigir que rinda en contextos de estrés alto.

Suponemos que todos los equipos que estén interesados en firmar a Camara habrán realizado las diligencias previas y conocerán sus fortalezas y debilidades.
Si consiguen que el senegalés equilibre un poco más la balanza entre riesgo y seguridad, lo más normal es que unos años vean este movimiento como uno de los más fructíferos del momento.








