En el fútbol contemporáneo, las evaluaciones del rendimiento han avanzado de manera significativa gracias al uso de datos físicos sofisticados. Ya no es suficiente con monitorear pases completados, disparos o goles esperados; los equipos deben comprender qué ocurre tanto a nivel fisiológico como de movimiento para mejorar el rendimiento y reducir el riesgo de lesiones. En este ámbito, empresas como Driblab han surgido como referentes en la recopilación y el análisis de datos físicos aplicados al deporte.
Los datos físicos —como la distancia total recorrida, la frecuencia de sprints, aceleraciones y desaceleraciones, carreras de alta intensidad, intensidad por minuto y el gasto energético estimado— representan un avance sustancial en la estadística futbolística. Cuando estos factores se combinan con métricas técnicas y tácticas, ofrecen una comprensión más profunda del análisis del rendimiento. Por ejemplo, realizar 30 sprints mientras se defiende en un planteamiento pasivo es muy diferente a hacerlo dentro de una estrategia de presión activa. La incorporación de métricas físicas ha facilitado la creación de modelos predictivos más eficaces, un mejor seguimiento de la fatiga y una evaluación más clara de la influencia real de un jugador dentro de un determinado marco táctico.
Este tipo de análisis beneficia a un amplio abanico de profesionales. Los cuerpos técnicos pueden ajustar las cargas semanales de entrenamiento y preparar los partidos con mayor precisión. Los preparadores físicos obtienen medidas objetivas para diseñar ejercicios alineados con las exigencias físicas del equipo. Los analistas de rendimiento pueden enriquecer los estudios tácticos con nuevas perspectivas. Incluso los directores deportivos y los departamentos de scouting dependen de métricas físicas para identificar perfiles de jugadores que encajen con la dinámica del equipo o para evaluar cómo un posible fichaje podría rendir en ligas con distintos niveles de intensidad.
Entre los proveedores de datos disponibles en el mercado, Driblab destaca por la calidad y fiabilidad de sus métricas físicas. Una de sus principales fortalezas es la precisión alcanzada mediante modelos propios que integran técnicas de visión por computador con procesamiento avanzado de eventos. Este enfoque ha permitido ofrecer métricas físicas muy cercanas a los estándares normalmente asociados a los sistemas de tracking óptico, reduciendo la brecha entre los datos derivados del vídeo y los obtenidos a través de tecnologías de seguimiento instaladas en los estadios.
Además, la capacidad de Driblab para combinar datos físicos con información técnica y táctica en una única plataforma genera una ventaja competitiva notable. No se trata únicamente de medir cuánto corre un jugador, sino de comprender las razones, los contextos y el impacto que ello tiene en el rendimiento colectivo. Este enfoque integral posiciona los datos físicos no solo como una herramienta de gestión de cargas, sino como un elemento clave en la toma de decisiones estratégicas del fútbol moderno.







