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Laboratorio Driblab: Kees Smit, el base de baloncesto que atrae a los grandes de Europa

Kees Smit es uno de los jóvenes más despampanantes de Europa y su pista ya la rondan varios de los mejores equipos del mundo, que cada vez necesitan muestras más reducidas para lanzarse a por un talento que creen generacional o de élite. 

Ciertamente es el caso de Smit, que apenas ha disputado 38 partidos en Eredivisie y otros tantos en la segunda división holandesa con el AZ Alkmaar, equipo del que es canterano. 

Sin embargo, en categorías juveniles fue el pilar fundamental del AZ Alkmaar campeón de Youth League en la 22/23 y también máximo goleador y mejor jugador del Europeo Sub 19 del pasado verano. Su rendimiento no se ha visto comprometido tras saltar al fútbol profesional de primera categoría. Si acaso todo lo contrario. 

Contextualizados Smit y su corta carrera hasta el momento, os preguntaréis en qué posición juega, cómo juega y en qué facetas brilla y, principalmente, por qué lo quieren los mejores equipos del mundo. 

Kees Smit es un mediocentro que mide más de lo que parece, tiene un tronco fortísimo y unas piernas bastante cortas. Una combinación que le da mucho motor para ocupar distintas zonas del campo. 

Si bien es muy móvil, en cuanto a las zonas del campo en las que recibe y tiene mayor influencia, a Kees Smit lo asociamos principalmente con la segunda altura en un medio del campo. Como altura secundaria, ahora mismo, estaría más ligado a la tercera que a la primera. Es decir, cuando su equipo tiene la posesión, Smit se relaciona más con la mitad rival que con la propia.

Un 49% de sus pases completados tienen origen en la franja central del campo. Por lo tanto, su rol está más ligado al de acelerador o al de progresor, futbolista que sube el balón hacia las zonas peligrosas del oponente como si de un base de baloncesto se tratase, que al de un organizador o director de juego. 

Quizá en algún momento de su carrera pueda realizar alguno de esos roles con éxito, pero sobre su evolución futura hablaremos más adelante. 

Retomemos su función de base de baloncesto, con el objetivo de hacer subir el balón, que cumple con excelencia debido a varios motivos: técnicos y de voluntad. Empezando por lo último, que viene antes que la técnica, Smit demuestra repetida disposición para el pase vertical o pase positivo. El 61.6% de sus pases se reciben en campo contrario y el 33.9% van hacia delante. Ambas cifras están por encima de la media de la Eredivisie. 

La voluntad es importante, pero la de Smit se sostiene gracias en gran parte a nivel técnico excelente. El holandés posee una técnica que le ayuda a resistir presiones y arrancar con potencia cuando se trata de conducir el balón, pero también le ayuda a esconder sus pases y ser incisivo con sus envíos. 

En conducción solo 4 mediocentros en la Eredivisie promedian más progresiones (3.72) y progresando con pases está por encima del 75% de sus homólogos en Países Bajos. 

En el mapa a continuación comprobamos que una cifra considerable (50 de 166, un 30.1%) de los pases progresivos que realiza se dirigen hacia zonas peligrosas: las inmediaciones de la frontal o el propio área de penalti. 

Mencionamos sus progresiones como una faceta en la que brilla, pero las progresiones perderían peso de no estar estrechamente ligadas al hecho de superar rivales.

Con Arrigo, la herramienta de datos inteligentes de Driblab que mezcla eventing y tracking, podemos ir un paso más allá para corroborar que su cifra de progresiones de balón no es en vano y que Smit es uno de los mejores jugadores de la Eredivisie a la hora de eliminar rivales.

El holandés es el primer no-defensa de la Eredivisie en pases que superan rivales (127), una cifra casualmente cercana a los 166 pases progresivos completados esta temporada. Son dos aspectos que van de la mano. Asimismo, también es el primer no-defensa en conducciones que superan jugadores (27).

Hay mediocentros que no necesitan de esta dualidad, pero cuando un chico tiene 19 años y ya registra cifras de este tipo en ambas categorías… el potencial da miedo. 

Lo mejor de todo es que a esta dualidad se le añade la dimensión de un juego sin balón muy inteligente. En su objetivo de llevar el esférico hacia delante, el AZ puede contar con las conducciones, con los pases y con los desmarques intencionados del holandés.

En conjunto, Smit cuenta con un kit de progresión, un kit de base de baloncesto, que abarca todo tipo de soluciones y se basa en: la frecuencia y la voluntad para acometer acciones, junto a la fuerza y espacio que abarca en conducción, su verticalidad y tensión en los pases y su altruismo sin balón. 

Por cuestiones de entretenimiento, debería evitar hablar así de la faceta física del fútbol, pero es lo que hay. Todos los que estáis leyendo esto debéis tener en cuenta que… el fútbol actual en su nivel élite demanda una capacidad física y de repetición de esfuerzos nunca antes vista. Por lo que tenemos que chequear en qué punto se encuentra un Kees Smit de 19 años cuyo cuerpo todavía está en proceso de composición. 

Veamos.

Oh, sorpresa…

Sabemos que la Eredivisie destaca en que es una liga de mucho ritmo e ida y vuelta. Con frecuencia criticada por sus débiles defensas, la liga holandesa es un buen lugar en el que buscar perfiles físicos de alto rendimiento.

Kees Smit está en el cuadrante en el que se reúnen aquellos futbolistas que recorren más distancia que la media tanto en velocidad de Alta Intensidad (High-Speed Running) como en velocidad de Sprint. Además, Smit recorre un 7% de su distancia media por partido a velocidad de Alta Intensidad (HSR), una cifra que en las cinco grandes ligas solo supera el 12% de mediocentros. 

Por lo que, desde el punto de vista físico, se encuentra perfectamente preparado para competir al más alto nivel.

Hemos hablado de que es un futbolista de segunda altura, para hacer progresar a su equipo, pero la zona en la que Smit tiene mayor influencia es en la frontera del último tercio. Primero porque es el séptimo jugador de la Eredivisie que más pases por partido completa desde dentro del último tercio y porque solo doce reciben más pases en esa misma zona.

Se maneja muy bien esas situaciones porque es muy móvil para buscar espacios, como hemos visto, y porque tiene técnica y recursos en espacios reducidos.

Con Smit me queda la duda de saber si en algún momento desarrollará mayor capacidad para el último pase. No es un futbolista extra fino en esas situaciones, sino que es más de apoyarse en la verticalidad del toco y me voy. Su cifras en acciones relacionadas directamente con el último pase (xA y ocasiones creadas en juego corrido) son promedias.

Lo que está claro es que tiene presencia en esa zona porque solo 14 mediocentros promedian más toques en el área rival que Smit y su participación tanto en secuencias que rematan en tiro como en la cifra de remates que realiza es alta.

Ahora mismo se perfile más como llegador desde segunda línea con influencia para mover al equipo en el último tercio que un creador de oportunidades para sus compañeros.

Veremos que tiene el futuro preparado para un Smit que todavía tiene 19 años. Su cuerpo está en proceso de formación igual que su fútbol pero que es ya registra cifras de élite en una liga europea extremadamente competitiva. El futuro es una incógnita pero los cimientos de Smit son excepcionales. No le perdáis la pista.

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