Tal es el poder futbolístico y económico de sus equipos en Sudamérica que la noticia ha dejado de estar en que dos clubes brasileños vayan a disputar una final de Copa Libertadores.
Es la tónica reciente: cuatro de las seis últimas finales continentales han enfrentado a dos equipos de Brasil. Con la de este año, será la séptima Libertadores consecutiva que gana un equipo del país verdeamarelo. Algo que jamás había sucedido en Sudamérica.
Así está conformado el panorama desde fuera, en lo puramente futbolístico veremos un Palmeiras contra Flamengo que tiene aspectos interesantes tanto en lo colectivo como en lo individual. Son los dos mejores equipos del continente y, además de enfrentarse en la final, se están disputando cara a cara el título del Brasileirao 2025.
El líder del campeonato brasileño es Flamengo, entrenado por Filipe Luis, el que fuera lateral izquierdo del Atlético de Madrid, entre otros equipos. Un equipo al que le gusta tener mucho la pelota, dominar los partidos a través de la posesión e ir a buscar al rival a su propio campo para recuperar cuanto antes el control del juego.

Comparado con los otros 19 equipos que conforman la liga brasileña, Flamengo promedia el porcentaje de posesión más alto (61.8%) y su juego se basa en secuencias de muchos pases (5 por posesión, más que ningún otro equipo). El equipo de Filipe Luis busca construir peligro con calma, para llegar al área rival en bloque y con claridad: es el tercer equipo de la liga de Brasil que más pases completa antes de rematar (37.8 pases por remate).
En los momentos en los que no posee el balón, el Mengao es un equipo activo, que busca propiciar la pérdida de balón del rival. El 53% de sus acciones defensivas son altas, es decir, tienen lugar a más de 40 metros de su propia portería. La proporción más grande entre los equipos del Brasileirao. Además de tener presencia, Flamengo defiende alto con intensidad: nadie promedia más recuperaciones en campo rival (15.5 por partido) ni más recuperaciones peligrosas, aquellas que se dan en los últimos 40 metros (6.82 por partido).

Por su parte, Palmeiras es un conjunto más rocoso, sin un juego de ataque tan elaborado. Su técnico, Abel Ferreira, no duda en plantear partidos en los que Palmeiras defiende profundo y sale al ataque con velocidad.
En juego corrido, los albiverdes son el cuadro que menos goles ha recibido en el Brasileirao (16) y el segundo —por detrás de Flamengo— que menos remates concede por partido. El balón parado (9 goles encajados, tres más que la media de la liga) y los errores individuales (6 goles concedidos de penalti) son los debes del Verdao a nivel defensivo. Situaciones que podrían decantar una final.
En términos de estilo, la versión de Palmeiras en Copa Libertadores tiene ajustes notables con respecto a su versión doméstica. La manera de defender cambia drásticamente: Palmeiras defiende más abajo, es un equipo menos agresivo sin balón y, en consecuencia, recibe más disparos, pero de baja peligrosidad (0.06 xG por remate, la mejor cifra de los 32 participantes).

Con balón sabemos que es un equipo vertical, que se instala en el último tercio con poca frecuencia y que llega con suma rapidez al área. Para que esto suceda, O Verdao promedia un balón largo cada 8.79 pases. De 32 equipos que han disputado la Libertadores, Palmeiras pasa en largo con más frecuencia que 29 de ellos.
Esta verticalidad le favorece en partidos más abiertos como los que se dan en la Libertadores. Los 2.17 goles sin penaltis de Palmeiras por partido son la segunda mejor cifra del campeonato. Al contrario que a Flamengo, que pasa de generar 1.44 xG en Brasileirao a 1.37 xG en Libertadores, Palmeiras crece en su producción ofensiva de 1.32 xG a 1.63 xG (la 3ª mejor cifra de la competición). Sus remates, que se dan en situaciones más abiertas, suben de un valor de 0.09 xG a un valor de 0.11 xG.
El guión de la final no difiere de la naturaleza de los equipos: Flamengo intentará desbloquear una defensa medianamente profunda —dudo que muy profunda— y Palmeiras intentará sacar beneficios de su defensa del área y de los espacios entre líneas y a espaldas de la defensa de Flamengo.

Los nombres propios de Flamengo
Ahora que sabemos cómo puede jugarse la final, vamos a hablar de los protagonistas. Empecemos con los de Fluminense, que es el líder del Brasileirao, con cinco puntos de ventaja sobre Palmeiras y seis por jugar. ¿Qué jugadores podrían decidir el partido para el Mengao?

En un contexto en el que Flamengo llevará —con toda seguridad— la iniciativa en el juego, sus centrales serán muy importantes para conseguir abrir el bloque de Palmeiras, que alternará alturas, intercalando probablemente momentos de presión alta con repliegue bajo. A través de las ventajas que los zagueros puedan generar para sus compañeros en la primera fase del juego, Flamengo podrá girar a Palmeiras y atacar con más espacio.
La ruta hacia el gol que el Mengao busca con mayor frecuencia es el pase hacia los extremos para que estos puedan encarar y generar peligro, pero es una vía de ataque predecible y a la que se le puede poner freno con marcas dobles o ayudas. Por este motivo, que los centrales del Mengao puedan alternar el pase exterior con pases que rompen líneas por dentro añadirá imprevisibilidad al ataque de su equipo.
Leo Pereira es uno de los tres mejores centrales de Brasil actualmente y Flamengo necesitará su mejor versión. Esta temporada está promediando 10.1 pases bajo presión (la 4ª cifra más alta del campeonato de Brasil) con un acierto del 94%. Además, Pereira ha completado el mayor número de pases en profundidad — los que superan la línea defensiva— en el Brasileirao (41). Si Palmeiras comparte momentos de bloque bajo con momentos de presión, los pases en largo de Pereira a espaldas de la defensa pueden ser un arma muy útil para el Mengao, como también lo será la seguridad que transmite cuando está bajo presión.
Una vez la construcción del juego derive en fases más ofensivas (creación, aceleración, finalización…), el timón lo tomará uno de los mejores extranjeros de la historia de la liga brasileña.

Con 31 años, Giorgian De Arrascaeta es una leyenda del equipo rojinegro. Dos veces campeón de Brasil, dos veces campeón continental y una ristra de premios colectivos le avalan. No podemos no destacar al uruguayo. Está haciendo los mejores números de su carrera: lleva 17 goles y 11 asistencias en el Brasileirao, más otros 2 en Libertadores.
De Arrascaeta es el punto de referencia de los ataques de Flamengo. Todos le buscan para que dirija los ataques. Solo 2 mediocentros de 149 que han disputado más de 450 minutos en el Brasileirao reciben más pases progresivos (13.1). Pero también recibe en zonas peligrosas: es el 12º mediocentro que más pases progresivos recibe dentro del último tercio de campo rival.

Con nuestra herramienta de Arrigo, además, podemos ver que De Arrascaeta recibe 5.93 pases en espacio libre (pases recibidos en campo contrario en los que no hay un rival en los cinco primeros metros en dirección a la portería contraria). Es la segunda cifra más alta entre sus homólogos del Brasileirao.
Si el uruguayo puede recibir en esas zonas, y más aún con espacio, será decisivo para su equipo porque necesita muy poco para generar peligro. Sus cifra de 1.52 ocasiones creadas en jugada por partido solo la mejora Jhon Arias, que en verano fichó por los Wolves de la Premier League. Nadie mejora sus 0.23 xA por partido y nadie participa en más secuencias que terminan en gol que De Arrascaeta (7.46 por partido).
Hemos hablado de la importancia que tiene la ruta principal de Flamengo, que no es otra que la circulación hasta llevar el pase al extremo que está liberado y en situación de uno contra uno.

Tras varias temporadas en España, con mayor o menos éxito, Samu Lino volvió este año a Brasil y está siendo uno de los futbolistas más importantes de Flamengo. Es el perfil de extremo que necesita Filipe Luis: encarador. hábil, veloz y con decisión.
Si hubiésemos enfocado nuestro último artículo hacia Sudamérica estoy seguro de que hubiésemos destacado a Samu Lino. Es un extremo de esos que, a pesar de su limitada influencia goleadora, tienen un impacto clave en su equipo.
Ningún otro jugador de banda en el Brasileirao tiene la influencia de Lino en la Construcción de xG (participa en 0.75 xG, sin contar aquellas secuencias en las que asiste o remata). De la misma manera, participa en una media de 1.12 secuencias que terminan en gol por partido y en 7.63 secuencias que terminan en tiro. En la primera métrica es el tercer futbolista con más, en la segunda, ningún extremo participa en más secuencias de ese tipo.

Los nombres propios de Palmeiras
El Verdao llega a la final tras quedar virtualmente sin opciones de ganar el Brasileirao. Y su racha más reciente no es la mejor. No ganan desde el 7 de noviembre, pero algo dentro de mí me sugiere un ligero favoritismo hacia el equipo de Abel Ferreira. No me preguntéis por qué. Quizás porque en los dos enfrentamientos cara a cara de esta temporada, Palmeiras se impuso en el xG (sin contar penaltis) a Flamengo en ambos. Si Palmeiras fuese quien de dar la sorpresa, ¿qué jugadores del equipo albiverde podrían ser decisivos?
En Palmeiras vamos a hablar de las dos grandes amenazas, porque trabajan en tándem. Son Vitor Roque y José Manuel López.

Me resulta difícil de comprender que Vitor Roque solo estuviera un año y medio en Europa, pero me resulta más increíble aún que solo tenga 20 años. No dudo de que pronto lo volverá a intentar, pero necesitaba una temporada como la que está firmando. Ha recuperado la confianza que parecía haber perdido.
Entre todos los delanteros del Brasileirao, Roque promedia el segundo mayor número de toques en el área por partido (6.03) y solo cinco delanteros rematan más por partido (2.76). El 52% de sus remates van a puerta y uno de cada cinco remates termina en gol.
Tal es su momento de forma que ha transformado situaciones de 11.3 xG total en 14.4 xG On Target. Es decir, los disparos de Vitor Roque aumentan las probabilidades de gol que se le asocian a las ubicaciones desde las que remató.
Hablamos de confianza porque, más allá de lo que se relaciona con el gol, Roque está promediando 2.73 regates exitosos por partido, ganando muchísimas faltas para su equipo y combatiendo en muchos duelos. Está on fire.
Si Vitor Roque fuese Batman, José Manuel López es Robin, porque hace todo lo necesario para que el brasileño pueda brillar. Recibe de espaldas, pelea los duelos aéreos y limpia las jugadas ofensivas y verticales de Palmeiras. Es el 3er delantero de la liga que participa en más duelos y el 5º con mejor eficiencia aérea.

Hemos visto en numerosas ocasiones como la dinámica entre ambos funciona. Un ejemplo muy claro es este gol ante River Plate en las eliminatorias de Libertadores.

El Flaco López recibe de espaldas y se puede girar. Una vez lo hace, y a pesar de estar Vitor Roque mirando a otro lado, mete el pase hacia las espaldas de la defensa. Roque, a sabiendas de lo que va a hacer su compañero, gira sin mirar hacia dónde va el pase y arranca en sprint.

El brasileño aprovecha su punta de velocidad y capacidad para sprintar y se hace con el balón. Con dos toques más, termina definiendo cruzado y poniendo el 0-2 en el marcador.
Vitor Roque es un delantero muy incisivo y está constantemente tirando desmarques para dar opciones a sus compañeros. El 5.33% de su distancia total lo recorre a sprint, es el segundo porcentaje más alto entre los delanteros de la liga. Además, su velocidad máxima media de 35.6 km por hora es la 6ª cifra más alta del campeonato.

Con el juego vertical de Palmeiras, Flamengo tendrá que proteger bien sus pérdidas de balón y tener mucho cuidado con las recepciones del Flaco López, ya sea para quedarse con el balón o para peinar, y con los desmarques y la voracidad de Vitor Roque, que se maneja a campo abierto como pez en el agua.
Los dos mejores equipos del continente se enfrentan en otra final entre brasileños. Con Driblab y su extenso abanico de herramientas hemos intentando analizar como juegan ambos equipos, que jugadores podrían decidir el partido y de qué manera.








