Hoy vamos a hablar del tiempo. Vamos a hablar del tiempo como algo que transcurre. En concreto como algo que transcurre mientras se enfrentan dos equipos de fútbol. Y lo hacemos en un momento en que el tiempo está más presente que nunca en el discurso futbolístico: hay tiempo de posesión, tiempo efectivo, tiempo para sacar, tiempo perdido.
Con nuestros datos, Driblab no solo ofrece ventajas analíticas para los profesionales de la industria, sino también para aquellos que, desde fuera, quieren investigar y crear narrativas con las que llegar a una audiencia. Hablamos de medios de información, freelancers o creadores de contenido con un ojo analítico y voluntad para ir más allá en su manera de contar el fútbol.
Y precisamente eso es lo que vamos a hacer hoy: preguntarnos cómo se utiliza el tiempo en el fútbol y de qué manera condiciona nuestro entendimiento del juego.
Para empezar, una pregunta tan simple como reveladora: ¿qué equipos tienen más tiempo el balón?

De primeras vemos que los equipos que forman este grupo de quince son, en su mayoría, los equipos más dominantes de sus respectivos países: Real Madrid, Bayern, Manchester City o Inter entre otros.
Lo del Paris Saint-Germain cabe dentro de lo esperado. Luis Enrique es un entrenador que quiere el balón a toda costa. Podríamos elegir un sinfín de métricas para demostrar esto, pero nos vamos a quedar con que el PSG es el equipo de las cinco grandes ligas que más posesiones de 10 o más pases ha realizado en total (641). El segundo equipo con más, el FC Barcelona, ha completado 600.
Lo más sorprendente es la aparición del Elche en la lista. Bajo el mando de Eder Sarabia, el Elche cuenta con una propuesta atractiva y una identidad clara. Sus 4.2 pases por posesión suponen la quinta cifra más alta de LaLiga. Es un equipo que quiere construir con calma y sin prisa. Cuando tiene la posesión avanza, de media, 1.14 metros por segundo. Solo el FC Barcelona avanza más despacio.
Hemos visto como entrenadores con propuestas similares han terminado en equipos de altísimo nivel como es el caso de Kompany. A Sarabia le podría llegar a ocurrir lo mismo porque su idea es perfecta para clubes grandes que quieran tener el balón e imponerse en cada partido a sus rivales. Pero para ello estos equipos necesitan también contar con futbolistas de alto nivel que aporten soluciones individuales, que es lo que le ha faltado al Elche.
Su promedio de 47.7 pases por remate es el más alto de toda la liga española. Un dato revelador de los problemas de un equipo que llega a instancias peligrosas pero que carece de la habilidad individual para abrir defensas o generar remates con frecuencia. El Elche es el 9º equipo en España que menos remata por partido. Muchas de sus posesiones son estériles y le ha terminado pasando factura. Tras ser el equipo revelación de la primera mitad de temporada, ahora pelea de lleno por la permanencia.
A varios de los rivales directos del Elche nos los encontramos en la cara opuesta del espectro.

Ya sea por decisión propia o forzados por sus rivales, la mayoría de los equipos que más tiempo de posesión conceden a sus rivales se ubican en las partes bajas de sus ligas. 8 de los 15 que se muestran ocupan una de las últimas cinco plazas en sus respectivas ligas.
Sin embargo, el hecho de invitar a tu rival a tener la posesión no debería significa una rendición total. Conocemos a entrenadores extremadamente exitosos que han basado su juego en defenderse a través del espacio y no de la posesión del balón.
Por ejemplo, el Toulouse de Carles Martínez es un buen ejemplo de equipo que consigue resultados mientras concede bastante tiempo de balón al adversario. Lo importante es saber dónde concede ese tiempo y dónde permite que el adversario tenga el balón.
Comparado con los 96 equipos de las cinco grandes ligas, el Toulouse promedia 6.96 recuperaciones altas (en los últimos 40 metros de campo), más que el 81% de los equipos. Si hablamos de acciones defensivas en general, y no solo de recuperaciones, casi 1 de cada 2 acciones son clasificadas como altas, es decir, al menos 40 metros más allá de su portería.
Es un equipo muy joven, con una media de edad de 24.2 años, y con capacidad física para ir muy arriba a por los rivales. La distancia de la línea defensiva en los momentos sin balón se sitúa a una distancia de 36.3 metros de su propia portería, la 20ª cifra más alta de los 96 equipos.


Hagamos un inciso. Si dejamos nuestra función analítica atrás y nos centramos en lo relacionado al entretenimiento, podemos utilizar nuestras medidas de tiempo de posesión para ayudar a los aficionados. Si quieres ver partidos con pocas interrupciones o en los que, de media, haya bastante tiempo de juego, fíjate en esta lista.

El PSG sigue siendo el equipo en cuyos partidos hay más minutos efectivos de juego. Sin embargo, si seguimos bajando encontramos al Celta de Claudio Girález, que tiene más o menos los mismos minutos de posesión a favor como en contra. Hemos redondeado la cifra para poder mostrar números enteros.
Es un equipo muy camaleónico el gallego. Giráldez ha conseguido que su equipo conceda poco y genere mucho a pesar del intercambio de golpes en el que suelen convertir sus partidos. Recibe la tercera cifra más baja de xG por remate (0.1) en LaLiga pero genera remates de mucho peligro (0.14 xG por remate, la cuarta cifra más alta).
Es un equipo que se adapta muy bien a todas las circunstancias. Cuando tiene que atacar separa sus líneas y abarca mucho campo para hacer correr a los rivales - con balón son el tercer equipo de LaLiga con mayor distancia entre líneas - pero a la hora de defender se juntan las líneas y el Celta se convierte en un equipo muy compacto. Solo tres equipos promedian, en momentos sin balón, menos distancia entre el último y el primer jugador de campo (27.5 metros).



Hemos hablado del tiempo de posesión de los equipos. De los que más tienen y de los que menos. Sin embargo, ¿qué influencia tiene el tiempo de posesión en la habilidad para ganar partidos?

Hay motivos para pensar que un modelo de juego ligado a la conservación del balón y a la defensa a través de la posesión son más propensos a derivar en más puntos y más victorias.
Sin embargo, siempre hay equipos que marcan la excepción a la regla. Los más destacados son Villarreal y Lens, que están puntuando por encima de lo que deberían según el tiempo que tienen el balón por partido.
El caso del Lens es llamativo. Pierre Sage ha optimizado una plantilla hasta el punto de que, a pesar de tener el balón bastante menos que la media, apenas concede ocasiones de peligro. Solo el PSG permite menos xG en jugada que el Lens (0.8 por partido) y es el 5º equipo que menos remates recibe.
La clave de todo está en dos aspectos: es un equipo que es proactivo en sus momentos sin balón, es decir, que no espera a que el rival mueva ficha sino que va a buscarle arriba. En esas zonas altas es el segundo equipo que más recuperaciones consigue (8.3 por partido).
La otra cara de la moneda es su capacidad para evitar que los rivales consigan entrar con frecuencia en zonas peligrosas. Hay 6 equipos que conceden menos pases en el último tercio. Sin embargo, solo el PSG permite menos toques en el área rival que el Lens.
En nuestro artículo de octubre Spatial Coverage: ¿Cómo juega tu equipo? ya hablamos del importante giro de estilo que se había producido en el juego del Lens. Más vertical, menos pausado y elaborado.

Con los datos de Driblab, las posibilidades van mucho más allá de los casos de uso tradicionales. Ya seas un profesional de un club que busca una ventaja competitiva en el mercado o un periodista que quiere contar una historia que vaya más allá de la superficie, los datos están ahí para apoyarte. El tiempo en posesión es solo un ejemplo de cómo una única métrica puede abrir toda una conversación sobre cómo se juega y se gana al fútbol.
Ese es precisamente el espíritu de este artículo. Utilizando las herramientas de Driblab, hemos construido una narrativa en torno al tiempo en posesión que funciona para analistas, para ojeadores y para creadores de contenido. Los números son los mismos para todos. Lo que cambia es la historia que decides contar con ellos.








