¡La Copa del Mundo ya está aquí!
Como en cualquier torneo de este tipo, nosotros también llegamos puntuales a nuestra cita con el scouting. Con la capacidad que tiene Driblab para llegar a cualquier parte del mundo en la que haya un balón de fútbol rodando, teníamos que participar en la subasta de "jugadores a seguir".
Hemos seleccionado ocho, de diferente edad, pero todos jóvenes y en su primera participación en un Mundial. De algunos ya hemos hablado en profundidad, otros os los presentamos en primicia.
Dos aclaraciones y empezamos: a menos que se diga lo contrario, el mínimo de minutos que debe haber disputado un jugador para ser considerado en gráficos, radares o comparaciones es de 450 minutos.
Para facilitar las cosas, si de aquí en adelante veis un scatter plot en el que las burbujas sean naranjas, serán mediocentros. Si son verdes, defensas. Si son rosas, jugadores de banda.
¡Vamos allá!

Gustavo Puerta - Colombia - 2003
Como casi todos en esta lista, Puerta disputará su primer torneo internacional de selecciones. A pesar de tener solo 22 años, el colombiano acumula más de cinco mil minutos en las dos últimas temporadas. Ambas en segundas divisiones, en el Hull City y Racing de Santander, respectivamente.
Se estrena como internacional tras una fantástica temporada en el Racing de Santander, recién ascendido a LaLiga, y un equipo que practica un fútbol súper interesante, ligado estrechamente a la escuela relacionista.
En ese contexto de movimientos e intercambio de posiciones, Puerta ha brillado como organizador de posesiones y conector en corto de los ataques del Racing. Es un futbolista de primera y segunda altura, casi no se relaciona con la creación y la producción. No es creativo, pero sí extremadamente funcional a través del pase.
Para fortuna de Puerta, en un Racing frenético, con una variedad enorme de movimientos, siempre hay opciones libres para pasar el balón. No es un contexto en el que tenga que abarcar mucho campo sin balón ni realizar conducciones largas.
El arma principal del colombiano de La Victoria es su pase: es tenso, es progresivo y con frecuencia rompe líneas. Además, cuando tiene que pasar el balón estando presionado por un rival apenas sufre. Es el futbolista que más pases intenta bajo presión en LaLiga Hypermotion.

Utiliza fintas con el cuerpo para generar situaciones de ventaja antes de recibir y una vez tiene el balón en los pies, pero no tiene trucos, ni regatea. Consigue un mínimo espacio y suelta el balón. Conduce lo justo y necesario. Su primer paso le da una mínima ventaja para luego pasar.
Defensivamente, como buen sudamericano, va fuerte al duelo, comete faltas y es bastante activo defensivamente, realizando numerosos tackles por partido.

Musab Al-Juwayr - Arabia Saudí - 2003
A sus 22 años, Al-Juwayr llega al Mundial tras una progresión ideal. Esta temporada ha sumado 6 goles y 7 asistencias y el 78% de los minutos totales de Al-Qadsiah.
Será junto a Al-Dawsari uno de los pilares fundamentales de Arabia Saudí, que aspira al segundo o tercer puesto en su grupo. En definitiva, una selección que ha mejorado mucho desde aquella victoria sobre Argentina en Catar.
Prueba de ello es el aumento de nivel de los jugadores. Algunos como Al-Juwayr no participaron en el anterior torneo. El futbolista de Riad aspira a ser la pieza creativa, que anime el juego del equipo y tenga atrevimiento. Todo esto a través de una ingente cantidad de intervenciones.

Entre los mediocentros de la Pro League árabe, el futbolista de Riad promedia la segunda cifra más alta de pases por partido y el mayor número de pases completados que son recibidos en el último tercio. Lo hace todo a través del pase y asume un volumen muy alto en el contexto de su equipo. Cuando está en el campo, completa el 36% de pases al área de su equipo y el 14.1% de las progresiones de balón en campo rival de su equipo.
Su último pase es lo que más me llama la atención, más allá de que intervenga con éxito en muchas zonas diferentes. Tiene tanto desparpajo que se atreve con todo tipo de pases sobre la última línea: sobre la carrera del compañero, con paredes, con pases picados, con pases a media altura. Todo lo que sea necesario para dejar al compañero frente al portero lo tiene en su haber.

Casi siempre desde la zona izquierda del campo. Su zona predilecta. Y desde donde también proyecta sus movimientos sin balón, que van en ambas direcciones. Promedia más movimientos por delante de balón por partido que el 89% de los mediocentros de la liga y más movimiento de apoyo que el 97% de sus homólogos. Pero es que además es el 10º mediocentro que más desmarques para rematar realiza.
Combina pase con movimiento sin balón. Todo con una dosis alta de imaginación.

Gilberto Mora - México - 2008
Antes de empezar a hablar del mexicano, debes saber que ya hemos hablado de Mora en profundidad y que puedes encontrar el análisis en Laboratorio Driblab: Gilberto Mora. Aquí va lo esencial.
Récord de precocidad tras récord de precocidad en la Liga MX, campeón de la Copa Oro con México siendo el ganador más joven de la historia del torneo, y todo antes de cumplir los 17. En Tijuana juega como interior o volante ofensivo diestro que parte desde el perfil izquierdo, aunque con frecuencia actúa en una doble punta. Eso sí, siempre haciendo más cosas de mediocentro que de delantero.
En Gilberto Mora emerge como fenómeno en la Liga MX lo definimos como un excepcional conductor de ataques. Su fútbol tiene gravedad: atrae rivales, abre espacios para sus compañeros y dirige las posesiones desde su zona favorita, a medias entre el carril central y el izquierdo, donde recibe para ver el fútbol de cara.

Su juego de pase no tiene alardes y es más sólido de lo que corresponde a su edad. No arriesga lejos de las zonas donde puede ser diferencial, pero apenas sufre cuando le presionan.
Donde sí añade imprevisibilidad y peligro es en la conducción, su mejor cualidad: traslados progresivos, casi siempre en campo rival, que con frecuencia dejan rivales atrás. Sorprende en un futbolista tan diminuto, pero se explica por una primera arrancada muy potente, el uso de los brazos para proteger el balón y una lectura constante de todo lo que pasa a su alrededor.

Interpreta los espacios de manera excelente, se mueve para recibir entre líneas y nunca se desconecta de la jugada tras dar el pase. A pesar de ser más mediocentro que delantero o atacante, hay un elemento intrínseco en el juego de Mora que no se correlaciona con su edad: su puntualidad decisiva, de crack, para sumar goles y asistencias.

Tarik Muharemovic - Bosnia y Herzegovina - 2003
Para un país que va a disputar por segunda vez una Copa del Mundo y que nunca ha disputado una Eurocopa, la plantilla de Bosnia y Herzegovina tiene jugadores muy molones.
Quizá Muharemovic no sea el más entretenido de la camada, no solo por su posición sino también por su manera de jugar y defender, pero es sin duda un referente en el centro de la zaga.
Este defensor central zurdo de más de 1.90 metros de altura nació en Liubliana (Eslovenia), se formó futbolísticamente en Austria (en las categorías inferiores del Kärnten, Klagenfurt y Wolfsberger, en el que debuta como profesional) y ahora juega para Bosnia por su conexión familiar con el país.
Muharemovic es un central bastante pasivo, que lee bien el juego para realizar intercepciones con las que anticiparse a los movimientos de los delanteros y cortar pases. Las acciones defensivas que realiza, que no son muchas, de hecho son bien pocas, promedian una altura de 27.7 metros con respecto a su portería. En la Serie A 25/26 solo hubo 12 centrales de un total de 97 con una altura media de sus acciones defensivas más baja que la del bosnio.

Apenas salta a realizar acosos sobre rivales que puedan desprotegerlo de la cobertura de sus compañeros. Aunque es capaz de igualar la velocidad de la mayoría de delanteros en sus primeros pasos, Muharemovic no es rápido ni capaz de sostener su ritmo inicial a gran escala.
Es un central que se siente cómodo defendiendo el área, algo cada vez menos habitual en los centrales más jóvenes. Disfruta despejando centros, interceptando pases y bloqueando remates.
Para redondear este perfil de central pasivo, tiene buena capacidad aérea. No se involucra tampoco en muchos duelos aéreos, pero los gana con frecuencia en zonas decisivas. Su 69.2% de duelos aéreos ganados en su propia área es mayor que el promedio de 85 de los 97 centrales de la Serie A.

El valor principal de Muharemovic cuando tiene el balón en los pies es su zurda. No porque es excelente, sino porque hay menos defensores zurdos que diestros. Es un pasador mediocre. Ni bueno ni flojo. Eso sí, en el Sassuolo participó, de media, en la construcción del 10.9% del xG por partido de su equipo. Una cifra por encima del 83% de los centrales de la Serie A.
Chris Inao Oulaï - Costa de Marfil - 2006
Si alguien prestó atención a los partidos de Costa de Marfil en la Copa África de esta temporada, sabrá quien es el jugador diminuto que se dedica a generar el mejor contexto posible para cada una de las posesiones de su selección. Si no, desde hoy lo sabrá: es Inao Oulaï, mediocentro marfileño en el Trabzonspor de Turquía.
Acaba de cumplir 20 años, pero ya se postula como uno de los futbolistas más importantes de Costa de Marfil, a la altura de Bazoumana Touré o Yan Diomandé. Nacido en Yopougon, apenas llega al 1.73 metros de altura. Algo que, por cierto, no le impidió ser una de las revelaciones del torneo africano.
Hablamos de "generar el mejor contexto posible para las posesiones de su selección" porque eso es básicamente a lo que se dedica este mediocentro, a veces mediocentro defensivo marfileño. Genera la plataforma perfecta para que sus compañeros puedan brillar. A través tanto de la retención del balón como de la progresión, mezclando pases y conducciones.

En términos de seguridad, Oulaï retiene el balón de maravilla y completa la mayoría de sus pases. Bajo presión mantiene estos registros: completa 93 de cada 100 pases bajo presión y 87 de cada 100 bajo presión fuerte. Todo esto mientras realiza 6.19 pases bajo presión (17º de 114 mediocentros en la Süper Lig turca) y 4.26 pases bajo presión fuerte (23º de 114).
Hablamos de un generador de contextos, un facilitador, no alguien que vaya a regalar en bandeja un gol o de un futbolista que penetre entre las líneas rivales. Eso lo hacen otros, que no podrían si no se diese el contexto que crea Oulaï.
A pesar de no pasar con tanta frecuencia hacia delante, solo el 23.5% de sus pases van en la mayoría de su trayecto hacia delante, el hecho de tener un volumen de pases tan grande le permite de todas formas ser progresivo y hacer avanzar a su equipo.
Por eso es capaz de retener y progresar. Fue el quinto mediocentro de la Süper Lig que más progresiones de balón sumó a través de conducciones (3.88 por 90') y el 12º en progresiones de balón a través de pases (10.2).

Es un futbolista de enorme volumen con y sin balón. Con el balón lo hemos visto ya: retiene y progresa. Sin balón es un futbolista de defensa activa, con mucho tackle, que no duda en ir al duelo a pesar de su tamaño y que, consecuentemente, consigue recuperar el balón con frecuencia. En resumen, un futbolista extremadamente interesante en un equipo extremadamente interesante.

Caleb Yirenkyi - Ghana - 2006
A sus 20 años, Yirenkyi podría ser perfectamente uno de los futbolistas más fuertes de toda la Copa del Mundo. No es el futbolista más delicado del torneo, eso sí. Ni el más pulcro.
Quizá por eso, por su habilidad para imponerse en el choque, ganar duelos pero también por su lectura del juego, haya terminado la temporada jugando como central para el Nordsjaelland. Pero con Ghana jugará como mediocentro, la posición más natural y en la que más minutos ha jugado.
Yirenkyi no es un desconocido como podrían serlo otros de esta lista: ya ha sonado para algunos clubes importantes de la Premier League. Más allá de que esté preparado para dar el salto o no, el futbolista de Ghana, el más joven de la lista del conjunto africano, casa con los requerimientos físicos de la liga.

En cuanto a físico, es una roca. Muy difícil de desequilibrar o mover. Pero también tiene recursos como el uso de los brazos para proteger el balón o hacerse con el espacio disponible. Esta fuerza se hace realidad con mayor evidencia en dos aspectos de su juego: cuando tiene que proteger el balón y zafarse de acosos cercanos y cuando tiene que ganar duelos.
En el primer aspecto es un futbolista muy dominante: promedia 9.79 pases intentados bajo presión fuerte, la 9ª cifra más alta entre 64 mediocentros de la Superligaen, pero su porcentaje de acierto del 92.9% es todavía más impresionante. Ningún otro mediocentro tiene tanto acierto cuando están bajo presión intensa.
Visto este registro, su 92.5% de efectividad en pases bajo presión ligera parece una nimiedad, pero es la 4ª cifra más alta de la categoría.

Aunque sean jugadores muy diferentes físicamente, en el aspecto de la retención bajo presión Yirenkyi y Oulaï tienen registros similares. Eso sí, Yirenkyi realiza muchos más pases bajo presión porque es una liga, la danesa, mucho más frenética. Lo que diferencia a uno del otro es, claramente, el juego aéreo, pero también su siguiente acción.
Para Oulaï, como hemos visto, su siguiente acción no es decisiva porque no es un futbolista muy aventurado. Lleva el balón a otros compañeros y crea contextos para que brillen.
En cambio, con su siguiente acción Yirenkyi quiere ser incisivo, quiere marcar las diferencias. Recupera, juega fácil, se mueve entre líneas y carga sobre la línea defensiva rival en conducción. Como la caballería de un ejército.
Se mueve constantemente sin balón. Es menos estructural que Oulaï, más libre para descolgarse. Tiene motor para hacerlo.
Es el 6º mediocampista de la Superligaen en movimientos sin balón por partido (19.8). Además, se sitúa por encima del 96% de mediocentros en movimientos sin balón por delante del poseedor (sin romper la última línea) y por encima del 88% en movimientos a la espalda de la defensa.
Se mueve por delante del balón y recibe para cargar. Con nuestros datos de Arrigo, podemos saber cuántos defensores (explícitamente defensores rivales, no simplemente oponentes) puede superar un jugador en conducción. Yirenkyi es el 4º mediocentro de la Superligaen que más defensores supera en conducción por partido.
Es un futbolista que progresa por abrasión, por fuerza descomunal, pero técnicamente es un jugador que, sin destacar, tiene conceptos bien aprendidos.

Ibrahim Maza - Argelia - 2005
Argelia quizás sea la selección africana más infravalorada. En parte porque cuentan con Ibrahim Maza. Un futbolista para todo. Es básicamente el número '10' moderno. Sus tareas son diferentes a las de los '10' de antaño, pero su despliegue es incomparable.
Antes de hablar de su juego ofensivo, hay que dejar claro que Maza es un futbolista que aporta muchísimo en defensa. Es muy activo defendiendo y siempre busca hacerlo hacia delante. No tiene miedo en pelear por el balón, en involucrarse en duelos en los que existen grandes diferencias físicas pero también la excelente lectura del juego de la que hablaremos luego le permite también realizar intercepciones con enorme frecuencia.
Para el que quiera ponerse un partido de Argelia y no centrarse en las obvias cualidades con balón de Maza, siempre podrá fijarse en esto que acabamos de comentar.
Dejando atrás lo muy bueno, pasemos a lo excelente.
El germano-argelino, canterano del Hertha Berlin, es un interior ofensivo o mediapunta que mezcla alturas para influenciar el juego de su equipo desde casi cualquier parte del campo. Su recurso principal es el manejo de la pelota, tanto para regatear en espacios cortos como para recibir y conducir.
Entre mediocentros y mediapuntas en la Bundesliga, Maza promedia la cifra más alta de regates completados por partido (2.89) y es 10º en progresiones de balón a través de conducción (3.66).
Maza es un jugador que quiere marcar las diferencias cuando tiene el balón, pero no necesita intervenir tanto como otros. Suma apenas 30 pases por partido, una cifra que superan 40 de los 89 mediocentros/mediapuntas de la Bundesliga.
En nuestro análisis Abriendo defensas con Pases Recibidos al Espacio vislumbramos el tipo de futbolista que podía ser Ibrahim Maza, una descripción que está ligada a lo que comento en los párrafos de arriba. Un jugador con inteligencia posicional y enorme voluntad para moverse sin balón que espera al momento oportuno para entrar en juego.
Promedia 20.2 movimientos sin balón por partido (una cifra que está por encima del 88% de mediocentros y mediapuntas), 10.4 desmarques por delante del balón que no rompen la última línea (10º de 90) y 3.16 desmarques a espaldas de la última línea (16º de 90).

En la imagen de arriba comprobamos que Maza recibe muchos pases en espacio (sin rivales en un radio de 5 metros en dirección a la portería rival) pero que también es de los futbolistas que mayor proporción de esos pases recibe en el carril central, la zona más congestionada del campo.
En total ha recibido 90 pases en espacio, teniendo en cuenta que los recibidos en el primer tercio no son considerados. Fijándonos en el mapa de abajo, podemos ver que las zonas con el color más intenso son en el carril central y en las intermedias (izquierda cerca del área y derecha en la medular).

A partir de ahí, reconocemos el área de efecto de Maza. Su objetivo, después, está en la penetración. El argelino promedia 2.18 pases que rompen la línea defensiva (11º de 89 jugadores) pero también 0.68 pases que rompen a la vez la línea de mediocentros y la de defensas del rival, algo poco común que Maza consigue realizar con notable frecuencia (8º de 89).
Un futbolista que se mueve bien por el campo, que recibe y se gira en situaciones de tráfico alto, que conduce para progresar y que luego tiene último pase, además de sumar más peligro con sus remates (genera 0.25 xG por partido, la 9ª cifra más alta entre los 90 mediocentros o mediapuntas en la Bundesliga).

Bazoumana Touré - Costa de Marfil - 2006
El perfil de Bazoumana Touré es fácil de adivinar a poco que se vean un par de clips. Seamos sinceros: su perfil lo hemos visto previamente. Es un jugador zurdo de banda izquierda principalmente que ha disputado minutos de lateral, carrilero, volante y extremo esta temporada.
Un jugador de banda a pierna natural es bastante fácil de imaginar. Buena cantidad de centros, muchas conducciones, llega con frecuencia a línea de fondo, completa regates por encima de la media y genera peligro con asiduidad a través de sus pases y centros.
Lo que hace de Bazoumana Touré un futbolista-acontecimiento es su velocidad. No solo lo muy rápido que es capaz de correr, sino la altísima frecuencia con la que hace todo.
Si lo comparamos con el resto de atacantes de banda en la Bundesliga, es el 6º de 32 que más sprints hace por partido y 11º de 32 que más distancia recorre a sprint por partido. El 3.39% de su distancia recorrida por partido es velocidad de sprint.

Todo esto siendo el futbolista que promedia la velocidad máxima más alta: 33.1 kilómetros por hora. Comparte el primer puesto con su compatriota Yan Diomande. Os podéis hacer una idea del peligro en transición que puede llevar el combinado marfileño.
Además, Touré conserva los aprendizajes de otras temporadas. En Hammarby jugó con frecuencia como punta. Este año promedia más desmarques a espaldas de la defensa que todos los jugadores de banda, a excepción de Michael Olise (Bayern), Luís Díaz (Bayern) y Rayan Philippe (Hamburg).

Pero también ha tenido fases de lateral tanto en Suecia como en Alemania y por eso redondea su perfil de movimientos sin balón con desmarques por fuera, para doblar al poseedor y poder centrar o llegar a línea de fondo.
Es un futbolista muy plástico, que muchas veces recibe y se zafa del defensor con el propio control. Como hemos visto, es extremadamente veloz en distancias largas pero también potente en distancias cortas. A Bazoumana Touré tienes que amarrarlo en corto o corres el riesgo de que se te escape y no lo puedas volver a ver.







